42 entradas con categoría "Filosofía"

01/04/2011

Socialismo: el edén que nunca fue

Publicado por Alex Anazco

La palabra socialismo apareció bajo los auspicios del británico Robert Owen (1771-1858) quién experimentó aquello en Estados Unidos fundando la Comunidad de New Harmony en Indiana en 1825. Tras dos años, varias re-organizaciones y 7 constituciones diferentes el gran experimento de Owen se vino abajo. Robert Dale, hijo de Owen, comenta al respecto: “todo esquema de cooperativa que proporcione igual remuneración al hábil y trabajador que al ignorante y ocioso debe labrarse su propia ruina por su injusto plan, eliminará necesariamente a los miembros valiosos y se quedarán solo los imprevisores, los no-cualificados y los malos.” Owen construye lugares de reunión para fieles socialistas en Gran Bretaña. Para 1843 la congregación de Manchester incluía a un joven periodista alemán llamado Friedrich Engels (1820-1895)...

Queda el lector a continuación con un largo e interesante documental que muestra el auge y la caída de una idea que prometía un paraíso en la tierra. Esta serie de History revisa e investiga la larga y triste noche socialista que va desde los totalitarios comunistas, nacional socialistas hasta la social democracia pasando por países sub-desarrollados e incluyendo los del primer mundo. [ACTUALIZACIÓN: El documental está dividido en 3 episodios, el 1ero en 5 y los otros 2 en 4 partes. Los enlaces insertados en este blog a continuación.]

Socialismo, el paraiso terrenal.Canal Historia. Episodio 1. .Primera Parte.mp4

http://www.youtube.com/watch?v=o6jCIP0XgbY


Continuar leyendo "Socialismo: el edén que nunca fue" »

08/05/2010

Manuel Ayau, el luchador por la libertad, el héroe, el abuelo

Publicado por Romulo Lopez Cordero

Romulo y Muso  Estoy profundamente entristecido al conocer del fallecimiento de Muso ocurrido el 03 de agosto. Conocí a Muso, amigo de mi padre, 19 años atrás en 1991. Yo había oído historias interesantes sobre él gracias a mis padres que visitaron Guatemala en 1985. A través de los años mi padre se mantuvo en contacto con él y aunque yo era demasiado joven para entender por qué Ayau era tan importante, empecé a leer mucho más sobre las ideas sobre el libre mercado y la libertad, especialmente historias que estaban escritas para niños. Recuerdo en especial la lectura de un libro ilustrado escrito por Muso "Como mejorar El Nivel de vida".  El libro puede que esté en el olvido, pues fue publicado a inicios de los ochenta, pero tuvo un impacto profundo en mí formación ya que me llevó a empezar a leer más y más sobre cuestiones tales como por qué las personas son pobres y cómo la economía y los mercados libres juegan un papel en el bienestar de un individuo.  El libro fue uno de los primeros en sembrar en mi cabeza la semillas que dieron inicio a mi trayectoria profesional enfocada en la promoción de la libertad.

A medida que fui creciendo aprendí más sobre la Universidad Francisco Marroquín (UFM) que Muso fundó y que me inspiró a querer estudiar en la universidad del autor de ese libro de dibujos animados que me había hecho olvidar mis sueños de estudiar ingeniería, que era algo mucho más natural para mí. Lo que yo quería era aprender acerca de la economía, de la mano de Muso en ese hermoso campus del cual había leído a través de publicaciones y folletos que mi padre recibía, publicados por una de sus previas iniciativas intelectuales el Centro de Estudios Económicos y Sociales (CEES).

Mis deseos se hicieron realidad en enero de 1991 a pesar de la consternada preocupación de mis amigos que creían que iba a Guatemala para estudiar como ser un guerrillero comunista. Llegué hacia el final de la guerra civil que plagaba Guatemala desde mediados de los 70, y donde era muy común los delitos violentos y los secuestros. Mis amigos poco sabían que yo iba allí, porque estaba totalmente convencido de que la mejor lucha contra los enemigos de la libertad era a través de la educación en los principios de una sociedad libre. Algunos de mis amigos estaban preocupados de que iba por la búsqueda idealista de principios, y no porque fuera la mejor universidad disponible. Tengo que admitir que en su momento yo mismo no estaba seguro de que la universidad no fuera mas que un campo de adoctrinamiento.   Sin embargo estas preocupaciones se disiparon rápidamente una vez que puse pie en el campus. Su reputación como una institución de educación superior estelar era y es rivalizado por pocos.  

Cuando conocí a Muso me sorprendió gratamente la actitud amable y cariñosa que él y su familia tuvieron hacia mi, y pase muchos fines de semana en su casa de Amatitlán. Muso era ingeniero de profesión, y sabía tanto sobre economía a pesar de no haberla estudiado formalmente. Muso compartía conmigo (cosa que aprendí a lo largo de los años) una fascinación por los aparatos electrónicos y una especie de habilidad natural para aprender a usarlos rápidamente.  De todos sus gigantescos logros este pequeño dato puede parecer sin importancia, pero para mi revelaba una actitud de desafío de las expectativas comunes y que era capaz de hacer cosas que los demás creían imposible. Este rasgo era mas que evidente cuando fundó el más antiguo de los grupos de difusión de las ideas de América Latina el CEES, años mas tarde una universidad en medio de un país atacado salvaje e impunemente por una de las guerras civiles más devastadoras en las Américas, y por si fuera poco tener una vida llena de éxitos empresariales y académicos. Su última hazaña fue cuando aprendió a pilotar helicópteros casi a los 80 años de edad.  Increíble ... excepto para aquellos que lo conocieron personalmente.  

Para aquellos de nosotros que tuvimos la suerte de conocer al hombre, Muso tenía una mente profunda y talentosa. Era joven, no sólo en espíritu, sino también físicamente. Todavía recuerdo la primera vez que lo conocí. Él nos llevó en un viaje alrededor del lago de Amatitlán, donde vivía su familia. En ese momento llevaba puesta una faja alrededor de la cintura debido a que sufría de dolores lumbares. Al regresar a su casa me dijo que tratara de amarrar el barco en el muelle. Nunca he sido muy atlético, y a pesar de mi juventud tuve miedo de caer en el agua. Al ver que no era capaz de hacerlo, me dijo, "déjame que te enseñe." Saltó desde el barco hasta el muelle como un adolescente, y procedió a tirar del barco y lo amarró en el muelle. Huelga decir que todavía me siento avergonzado por el hecho de que un sexagenario fuese capaz de enseñarme una lección de fortaleza física. Con los años, hasta que la última vez que lo vi en un coloquio del Liberty Fund, celebrado en Guatemala en noviembre de 2008, parecía ser más o menos el mismo - no muy distinto de las fotos de hace 19 años. Siempre con esa sonrisa divertida como un niño a punto de cometer una travesura, muy inteligente a pesar de comenzar a sufrir los efectos de la quimioterapia para frenar el cáncer, y a pesar de a veces olvidar el hilo de la conversación su mente siempre se mantuvo alerta e ingeniosa.

A lo largo de mis cinco años en Guatemala fui a la casa de Muso muchos fines de semana y tanto él como Olga siempre se quejaban conmigo y con mi padre de que no los visitaba con frecuencia.  Era un hogar lejos del hogar, fue un ambiente cálido y acogedor para un joven fuera de su país natal.  Por ello estoy eternamente agradecido. Muchas veces me sentí un poco tímido, como si estuviera abusando de la generosidad de los Ayau. En presencia de Muso sufría de un cierto temor reverencial pero el siempre fue muy abierto y hablando con él sentía que tenía que estar extremadamente concentrado todo el tiempo porque estaba hablando con un gigante de las ideas.  

Con los años maduré y comenzé a sentirme más cómodo, pero lamentablemente yo no vivía más en Guatemala.  Anhelaba tener algo de tiempo y sentarme con él y hablar cada vez que me enteraba de que Muso estaba asistiendo a uno de los eventos de Atlas o a los que yo asistía. Mejor aún si Muso estaba en compañía de su esposa Olga, cuando los veía siempre me sentí como si estuviera visitando a mis abuelos, me inundaba una cierta alegría como si estuviera viendo a mi familia después de mucho tiempo. A veces me sentí un poco celoso de mis hermanos que al igual que yo fueron acogidos como visitantes regulares en el hogar Ayau, pero con mayor frecuencia soltura que la que yo tuve. Peor aún a veces tenía celos de los demás, porque cuando lo veía en algún evento ya no podía hablar en ese ambiente familiar que tenía en un principio. Muso se había convertido en una especie de estrella de rock y mucha gente demandaba su atención cuando lo veía. La leyenda estaba alcanzando el pináculo de su vida y todo el mundo quería un pedazo de él. A pesar de todo cuando el me veía, se acercaba a mi si no lo había hecho y me preguntaba como estaba todo y me preguntan cómo estaban las cosas, sobre mi familia y lo importante que era para mí para bajar de peso (yo estaba mucho más delgado cuando lo conocí en Guatemala!) Le doy las gracias porque nunca fue crítico al hacer eso, pero lo hacía por una genuina preocupación hacia mi salud.

Reflexiono sobre esto y escribo estos recuerdos al azar, porque al enterarme de su muerte no podía poner en primera instancia unas palabras lo que sentía hacia el héroe de mi infancia, el héroe que me puso en el camino de la promoción de la libertad con un libro de dibujos animados, el amigo que abrió las puertas de su casa y de su familia a mí y a mi familia y que siempre se preocupó por mi futuro como un abuelo. Le doy las las gracias por el hecho de que estudié en la Universidad Francisco Marroquín, una universidad donde no solo fui a aprender sobre la libertad, sino que también es una institución que busca la excelencia educativa y que se centra en la búsqueda de la verdad y la independencia intelectual.

Le debo a él, el hecho de que hago lo que hago en Atlas donde estoy comprometido con la causa de la libertad. Hay mucha gente que estoy seguro será capaz de poner en mejores  palabras su larga vida de logros, pero en vez de eso he querido rendir homenaje al hombre, al héroe, al abuelo que era para mí. Sé que no estoy solo, Muso Ayau y su familia eran muy generosos con toda la gente que pasaba por sus vidas y muchos tendrán recuerdos similares. Muso podrá haber desaparecido, pero el espíritu y legado para aquellos de nosotros que intentamos ser parte de la enseñanza y promoción de la libertad seguro estará con nosotros para siempre.

03/10/2009

El demagogo

Publicado por Romulo Lopez Sabando

Diario Expreso

Gabriel Gasave publicó hace un par de años un trabajo del mexicano Enrique Krauze acerca del populismo. Para demagogos de izquierda y derecha la palabra “pueblo” es el instrumento para conseguir y consolidar “su” poder.
Perón, Mussolini, Hitler, Franco, Allende, Fidel y Raúl Castro, Batista, Trujillo, Pérez Jiménez son solo un puñado de demagogos, tiranos, enemigos de la libertad que encaramados en el poder, con fantasías ideológicas, se enriquecieron sometiendo la vida, libertad y patrimonio de los ciudadanos.
El demagogo es providencial, carismático, agradable en la tribuna, infernal en el entorno privado. Solo él resuelve los problemas del pueblo.

Krauze recuerda a Max Weber “La entrega al carisma del caudillo o al gran demagogo no ocurre porque lo mande la costumbre o la ley sino porque la gente cree en él. A su persona y a sus cualidades se entrega el séquito, el partido”.

Según Krauze la palabra es el vehículo para su carisma. Cree ser el intérprete supremo de la verdad y la agencia de noticias del pueblo. Habla con el público de manera constante, atiza sus pasiones, “alumbra el camino”, todo sin limitaciones ni intermediarios.

Aristóteles (Política, V) sostiene que la demagogia origina “las revoluciones en las democracias”. Los demagogos que dirigen al pueblo son los que saben hablar”. Mussolini, Hitler, Goebbels, Perón utilizaban la radio, cual vendedores de ferias, para hipnotizar a las masas. Charlatanes de pueblo, encantadores de serpientes, como Hugo Chávez, usan en la TV su hemorragia verbal para ilusionar a “su” pueblo.

Su verdad es la única. Su voz es la voz de Dios. Ellos son el pueblo que unido jamás será vencido... Detestan la libertad de expresión, de otros. Toda disidente o crítico es enemigo militante.

Alérgico a la crítica, señala chivos expiatorios para sus fracasos. El populismo (más nacionalista que patriota) desvía la atención interna hacia afuera.

Pervierte el derecho. Hace la guerra a los vecinos o al imperio. Para él todo gasto público (dinero ajeno) es inversión. Es como su patrimonio privado que reparte a discreción pero cobra en obediencia y en riqueza propia.

El populista alienta el odio de clases contra los ricos, a los que acusa de ser “antipatriotas”. Atraen a los “empresarios patrióticos” (empresaurios) siempre que apoyen al régimen. Y serán los nuevos ricos.

El populista no puede abolir el mercado. Somete a sus agentes. Los manipula a su favor. Enardece a las masas. Se apodera del Congreso. Induce la “justicia directa” (“popular, bolivariana”), remedo de Fuenteovejuna, que es la justicia que el líder decreta.

El poder corrompe. Y el poder absoluto corrompe absolutamente, decía Lord Acton. (1834-1902) quien agregó: “con poder absoluto hasta a un burro le resulta fácil gobernar”.

Aunque, como dijo Kennedy (1917-1963) “Aquellos que, cabalgando a lomo de tigre, locamente buscaron el poder, acabaron dentro de él”.

01/27/2009

Rebeca

Publicado por Romulo Lopez Sabando

Diario Expreso

Daphne du Maurier (1907-1989), británica, publicó en 1938 “Rebeca, una mujer inolvidable” con la que Alfred Hitchcock, también británico, (1899-1980) director de cine, conocido como el mago del suspenso, llevó al cine en 1940 una adaptación de la obra, seductora e intrigante que, gracias al genio de Hitchcock, se convirtió en un éxito y por la cual ganó un Oscar por mejor película y otro por mejor fotografía aparte de varias nominaciones de la Academia.

Rebeca, la protagonista, jamás aparece, pues había muerto. Su recuerdo hace que su presencia parezca tan real que obnubila a todos, al extremo de someter a la segunda cónyuge de Máximo De Winter, dueño de la mansión.

Ambición, romance, intriga, intereses y suspenso, todo se hacía en función de Rebeca. Estaba en todas partes. Retratos, óleos, el piso, alfombras, los gastos y hasta los pensamientos y acciones eran para satisfacer a lo que Rebeca representaba, y a quien nadie veía ni conocía sino el atormentado viudo y la ama de llaves, fiel a la difunta señora de Winter, a cuyo nombre ejercía el poder en el territorio de la mansión, con plenitud soberana.

La administración y control (hasta policial) nacía y se realizaba en Rebeca a través de su ama de llaves. La pareja y sus amigos terminaron subordinándose a los dictados de Rebeca y su (poderosa mandataria) ama de llaves.

La influencia que la fallecida Rebeca (una entelequia, un recuerdo, una abstracción,) ejerce en la mansión es de tal naturaleza que el diario vivir es sólo para Rebeca. La vida y el presupuesto de todos estaban sometidos a Rebeca y a quien gobernaba la mansión. Rebeca es todo.

Sus fines eran preservar a Rebeca, someter las personas y sus derechos a esa entelequia para robustecer el poder y presencia de Rebeca y su administradora (“ama de llaves”).

En la vida actual ocurre igual con el Estado. Muchos teóricos en Filosofía, Economía, Derecho y Ciencias Sociales solo privilegian a esta abstracción, a esta entelequia que es el Estado. Algunos son como los aprendices de brujos que dan criterios para curar enfermedades. Y hasta curan.

Otros, políticos, son como los que operan, sacan muelas y promocionan ser expertos y estrellas en cirugía plástica sin formación, fundamentos ni experiencia. La mala práctica política es frecuente.

Todos los sistemas económicos y políticos que privilegian al Estado son estatistas. Obvio. Los que privilegian la libertad son libertarios.

El socialismo nacional (nazi) y el socialismo internacional (comunismo) al igual que el corporativismo (fascismo) concentran el poder del Estado en personas y/o pequeños grupos que disfrutan y usan las riquezas de todos los demás en sus “trabajos”. Son totalitarios que no producen. Viven de los impuestos que los ciudadanos le pagan al Estado.

¿Qué es el Estado? El Estado es todo. Y hubo quien, embriagado de poder y ahíto de soberbia y arrogancia dijo “El Estado soy yo”.

09/09/2008

“Eterna vigilancia”

Publicado por Romulo Lopez Sabando

Diario Expreso

“Usted no puede crear prosperidad desalentando la iniciativa propia. No puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte. No puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes. No puede ayudar al pobre, destruyendo al rico. No puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario. No puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana. No puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases. No puede garantizar seguridad con dinero prestado. No puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia (libertad) e iniciativa. No puede ayudar a los hombres permanentemente, realizando por ellos lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos”. (Abraham Lincoln 1809/1865).
                   
Lucía Oliveros, destacada intelectual, anota que el autor de estas profundas y hermosas ideas de derecho, política, economía y buen vivir, “fue Jefe de Correos que estudió Derecho. A los 25 años fue electo diputado, que ejerció por 7 años. Connotado por su honradez y eficiencia siempre estuvo contra la esclavitud. A los 35 años lo nominaron al Congreso Federal y a los 52 años fue electo presidente de los Estados Unidos. Su elección dio impulso a la guerra de secesión y a la guerra civil. En 1863 proclamó la independencia de los esclavos. Cinco días después de haber sido reelecto presidente de los Estados Unidos, fue asesinado”.
                   
Profundamente modesto y sincero, afirma Armando de la Torre. Creía en la libertad y dejó para la historia política la mejor pieza oratoria. Es un documento de fuerza maravillosa y de una invitación a “no fabricar la casa democrática sobre las arenas movedizas de la esclavitud de una parte de la humanidad”. En tan sólo tres minutos, diez oraciones, menos de 300 palabras y escrito a mano en un par cuartilla, creó la pieza oratoria política de más grande impacto (19 de noviembre de 1863).
                   
Es la mejor síntesis sobre la libertad, la democracia y la igualdad ante la ley. Y, como lo dice Lincoln en su discurso en Gettysburg, en muy poco tiempo la gente habrá olvidado lo que se dijo en el campo de batalla, asegura Armando de la Torre.
                   
“Hace 87 años, nuestros padres fundaron, en este continente, una nueva nación cuya base es la libertad y la proposición de que todas las personas son creadas iguales.
Ahora estamos envueltos en una gran guerra civil, probando si esta nación, o cualquier otra nación así fundada, puede ser duradera. Estamos reunidos en un gran campo de batalla de esa guerra. Hemos decidido dedicar una porción de este campo, como lugar de descanso final para aquellos que dieron aquí sus vidas para que esta nación pudiera sobrevivir. Es por tanto apropiado y correcto que lo hagamos.
                   
Pero, por otra parte, no podemos dedicar, no podemos consagrar, no podemos santificar este terreno. Los valientes hombres, vivos y muertos, que pelearon aquí, ya lo consagraron, más allá de nuestras pobres facultades para añadir o quitar. El mundo notará poco, ni mucho tiempo recordará lo que decimos aquí, pero nunca podrá olvidar lo que ellos hicieron aquí. Somos nosotros los vivos los que debemos dedicarnos aquí a la obra inconclusa que aquellos que aquí pelearon hicieron avanzar tan noblemente.
                   
Somos nosotros los que debemos dedicarnos a la gran tarea que tenemos ante nosotros: que tomemos de estos honorables muertos una mayor devoción a la causa por la que dieron su última cuota de devoción, que tomemos la noble resolución de que estos muertos no han de morir en vano, que esta nación, protegida por Dios, nacerá de nuevo en libertad, y que este gobierno, del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no perecerá jamás” Y, como dijo Thomas Jefferson (1743/1826) “el precio de la libertad es su eterna vigilancia”.

09/02/2008

Libertad, igualdad y gobierno

Publicado por Romulo Lopez Sabando

Diario Expreso

Sólo el humano está predispuesto y es capaz para ejercer, disfrutar y cuidar de la libertad. La libertad de los animales no existe. Ni los pájaros que vuelan, los peces en el mar, las fieras en la selva o las tortugas en Galápagos. Son puro instinto, propio de la naturaleza, que no es ni puede ser “sujeto de derechos”. Es el humano quien tiene “el deber” de cuidarla. La libertad es una convicción y una actitud racional. Es propia y única del humano. No significa que cada cual hace lo que le da la gana. Todo acto tiene, necesariamente, un “responsable”. No hay libertad sin responsabilidad.
                   
Y esta es la base de la sociedad civil. Por ello, el fin del “derecho” es preservar la libertad y aumentarla. No es que la ley (o el Estado) nos “otorga” el beneficio de la libertad. “La libertad es poder actuar sin someterse a limitaciones y violencias que provienen de otros. ¿Qué hombre sería libre si el capricho de cada semejante pudiera gobernarlo? La libertad consiste en disponer y ordenar al antojo de uno su persona, sus acciones, su patrimonio y cuanto le pertenece, dentro de los límites de las leyes y no en permanecer sujeto a la voluntad arbitraria de otro, sino libre para seguir la propia”. (Locke). La libertad no es libertinaje, como en la degenerada democracia de los tiempos de Platón. “La libertad es la que se extiende a la vida ordinaria, donde, lejos de ejercer celosa vigilancia sobre todos y cada uno, no sentimos cólera porque nuestro vecino haga lo que desee”. (Pericles).
                   
Es aquella sutil y libre discreción para vivir como nos guste sin afectar a la libertad de los demás. Es lo contrario a la “ley de la selva”. Si todos los humanos estamos conscientes que somos libres, aunque tengamos miles de diferencias uno con otro, nuestra naturaleza dentro de la escala zoológica nos ubica bajo idéntico rasero. Es decir somos “iguales”, pero distintos. No hay dos “idénticos”. Ni entre padres e hijos ni entre gemelos.
Según Herodoto la “igualdad” (originalmente isonomía) es anterior a la democracia. Es “el más bello de todos los nombres del orden político”, decía.
                   
La igualdad, que es para todos y de responsabilidad de los magistrados, derivó en “igualdad ante la ley”, “gobierno de la ley” e “imperio de la ley”. Que no es lo mismo que igualdad “por medio” de la ley. Solón (Atenas) al otorgar al pueblo “leyes iguales para los altos y los bajos” confrontó al gobierno arbitrario de los tiranos. La igualdad es más antigua que el concepto de democracia.
                   
Aristóteles dice que “las personas que disfrutan del supremo poder “deben ser nombradas sólo como guardianes y sirvientes de la ley”. Condena al gobierno donde “ impera el pueblo y no la ley”, donde “todo viene por el voto de la mayoría y no por la ley”. El gobierno que “centra todo su poder en los votos del pueblo no es democracia”.
                    Cicerón se opone al poder discrecional e impide que se convierta en arbitrario.
                   
“La libertad es seguir mi propia voluntad en todo. En no estar sujeto a la inconstante, desconocida y arbitraria voluntad de otro”. “Quienquiera que asuma el Poder Legislativo o supremo está obligado a gobernar con leyes permanentes, estables, promulgadas y conocidas por el pueblo, y no a través de decretos. Las fuerzas coactivas de la comunidad sólo se utilizarán para asegurar el recto cumplimiento de tales leyes”. La Asamblea legislativa “No puede asumir el poder de dictar normas mediante decretos arbitrarios”.
                   
Locke no reconoce poder soberano, ni la discrecionalidad del Poder Ejecutivo. Durante el siglo II dC el socialismo de Estado avanzó y la libertad fue destruida mientras surgía otra clase de igualdad. La creada por la libertad se debilitó ante una política social en la que el Estado aumentaba su intervención en la vida mercantil. Fue el intento de crear monopolios industriales “contra el derecho común y la libertad del ciudadano”.

08/26/2008

El prevaricato

Publicado por Romulo Lopez Sabando

Diario Expreso

Cuando una autoridad, un juez o un funcionario público, con pleno conocimiento faltan, voluntariamente, a la obligación del cargo que desempeña, prevarica. Prevaricar viene del latino “praevaricare”, y prevaricación de “praevaricatio”. Se comete el delito de prevaricación, cuando se dicta a sabiendas una resolución injusta por parte suya. O cuando incita a que un cuerpo o ente bajo su dirección lo haga. Prevaricar es, en Derecho, cometer cualquier falta menos grave en el ejercicio de un deber o función. Prevaricador es el “que prevarica, que pervierte e incita a alguien a faltar a las obligaciones de su oficio o religión”.

Prevaricar es también aceptar el cohecho. Es delinquir, por ignorancia inexcusable, a las obligaciones y deberes de su cargo. Es cometer perjurio. Es, por extensión, cometer una infracción. Es desvariar. Es decir desatinos. Es decir locuras.

Etimológicamente la prevaricación deriva del verbo latino prevaricare que quiere decir desviarse del camino recto. O caminar torcido. Prevarica cuando se viola o irrespeta la Constitución, la ley, el “debido proceso”, la “cosa juzgada” o se juzga por segunda vez una misma causa. (Non bis idem). Igual cuando se irrespetan los derechos ciudadanos. Es antijurídico. Se prevarica por omisión y por acción. Es un delito doloso. Es abuso de la función pública.

Es un delito especial punible. Cuando el servidor público profiere una resolución, dictamen o concepto manifiestamente contrario a la ley, es prevaricato por acción. Y cuando el servidor público que omita, retarde, rehúse o deniegue un acto propio de sus funciones es prevaricato por omisión.

Es un delito cuando un funcionario dicta o promueve, con pleno conocimiento, una resolución injusta, contraria a los hechos y al Derecho. Es instruir delitos de falsedad documental. Es emitir un mensaje pese a que sabe que su significado es engañoso.

Significa “mentir”. Es delito cuando un funcionario público, incumple sus obligaciones específicas o en el dictado de una resolución manifiestamente injusta lo hace para favorecer a alguien o para perjudicar un inocente.

La prevaricación es un delito imputable exclusivamente a los funcionarios públicos, sin diferencias de jerarquía ni de otra índole. Lo pueden cometer el Presidente de la República, diputados, ministros, directores y funcionarios ministeriales, el fiscal general y los fiscales del ministerio público, los gobernadores, prefectos, consejeros, alcaldes, concejales, jueces, el contralor, el defensor del pueblo, y, sin limitaciones, todos y cada uno de los funcionarios, cual fuese su jerarquía y dependencia.

Se relaciona y confunde con el delito de perjurio, puesto que el prevaricador incumple el juramento que prestan al entrar en ejercicio de sus funciones. El prevaricador delinque doblemente: al incumplir sus obligaciones y al violar su propio juramento.

El delito se configura, “cuando el juez sabe que resuelve en contra de la ley”. (Fontan Balestra tomo 7 tratado de derecho penal). El prevaricador abusa de su autoridad cuando públicamente anticipa criterio en sentido específico, sin que se concluyan instancias de estudio, sea para inducir a engaño o para crear entorno negativo para una de las partes.

Los jueces de Derecho o árbitros juris que, por interés personal, por afecto o desafecto a alguna persona o corporación, o en perjuicio de la causa pública, o de un particular, fallaren contra ley expresa, o procedieren penalmente contra alguno, conociendo que no lo merece. Los jueces o árbitros que en la substanciación de las causas procedieren maliciosamente contra leyes expresas, haciendo lo que prohíben o dejando de hacer lo que ellas mandan prevarican.

07/29/2008

El gran hermano

Publicado por Romulo Lopez Sabando

Diario Expreso

En los años recientes “El Gran hermano” se popularizó en la TV que vigila lo que hacen sus concursantes, pero nadie lo conoce. John de Mol, copió la novela “1984” y creó los reality show. Ganó millones. Pero la mayoría desconoce su origen político. George Orwell (seudónimo de Eric Arthur Blair, 1903-1950, Hindú), hastiado de la pomposidad y dureza con que los ingleses gobernaban las colonias, renunció a ser oficial de la Policía en Birmania e India para unirse a los comunistas en la Guerra Civil en España.
                   
Decepcionado por la represión de los soviéticos contra los trabajadores rechazó al socialismo. Su odio fue más grande que su rechazo al colonialismo. En sus obras “Rebelión en la granja” y “1984” advirtió sobre el peligro y el terror del totalitarismo socialista. Sostuvo que había que combatir al socialismo para que sobreviva la esperanza por la libertad de pensamiento y la democracia.
                   
Iniciada la “Guerra Fría”, publica en 1949 su novela “1984”, para advertir al mundo sobre la falsedad de la ideología socialista. Describió una visión espeluznante de lo que sería la vida sin libertad, donde el hombre se encuentra bajo la supervisión permanente del “Gran hermano” que es el Estado.
                   
Advierte los riesgos del hombre común que, preocupado por la vida diaria, “no se percata que las fuerzas oscuras del mal, usando recursos de la ciencia y de la tecnología, se apoderan lentamente del mundo”. Alerta lo fácil que es moldear la conducta humana, condicionando al hombre, cual si fuese un perro, siguiendo el método (Pavlov 1849-1936) de los “reflejos condicionados”. El partido socialista, que todo lo controla, utiliza los medios de comunicación como arma de propaganda para infundir confianza, temor y respeto. Líderes totalitarios (como Stalin y Hitler), gestores de políticas de miedo y de exagerada reverencia hacia sus personas, (con el culto a su personalidad), son pintados en la novela “1984”.
                   
La presencia del Gran hermano en la TV y otros medios, vía propaganda del Partido, en enormes murales, someten a la sociedad para imponer gobiernos autoritarios que vigilan a sus ciudadanos y controlan la información. Con el “doble discurso” se expresa un significado contrario a lo que se quiere decir.
                   
Su obra “1984” alertó al mundo de los peligros del Estado socialista igual que el famoso discurso de Churchill que aludió a la “Cortina de hierro” que dividió a Europa.
El Estado omnipresente obliga a cumplir leyes y normas del partido totalitario. El adoctrinamiento, la propaganda, el miedo y el castigo despiadado por el vigilante Gran hermano totalitario, represor y final desolador. Sólo hay 4 ministerios.
                   
El Ministerio de la Verdad cambia la historia y el presente, de acuerdo a las circunstancias y sus intereses. Winston Smith, quien es el principal personaje, trabaja en él. Inventa héroes, reescribe la historia, para que las predicciones del Gran hermano coincidan con la realidad falseándola, a posteriori, en los medios de comunicación. El Ministerio de la Abundancia, maneja la economía para que la gente subsista. El Ministerio del Amor, castiga y tortura a su antojo, pues no hay leyes escritas. El de la Paz maneja la guerra para que sea permanente.
                   
En 1984 sólo hay tres superpotencias: Eurasia, Asia Oriental y Oceanía, o sea, el neobolchevismo, la “adoración de la muerte” y el Ingsoc, acrónimo anglo para el “socialismo inglés”.
                   
El Gran hermano, el Big Brother, es el comandante en jefe, el guardián de la sociedad, el dios pagano y el juez supremo. Es la encarnación de los ideales del Partido, único y todopoderoso que vigila sin descanso. En la familia es común la denuncia de hijos pequeños a sus padres por traicionar al Partido.
                   
Al fin, Winston observa que su trabajo es una gran farsa que usa su gobierno con el lavado de cerebro, el lenguaje, la psicología y la inventiva encaminados al control físico y mental de los individuos y la educación totalitaria de la juventud. Un sistema donde la intimidad y el libre pensamiento no existen ni se conocen. El deseo sexual no está permitido y el sexo es sólo la vía para tener hijos, como deber para con el Partido.

07/01/2008

Entre la ley y el derecho

Publicado por Romulo Lopez Sabando

Diario Expreso

Para que se respete la Ley ella debe ser respetable. Ninguna sociedad puede existir, en ambiente de paz, si no hay respeto a las leyes. Pero cuando la moral y la Ley están en contradicción, hasta el más sencillo de los ciudadanos escogerá entre perder la noción de lo moral o perder el respeto a la ley. Estamos entonces ante alternativas nefastas.
                   
Para que la ley sea acatada deberá ser justa o inducir a encontrar la justicia. Por esto “lo justo” no se deriva de “la norma” sino que la norma (la Ley) debe nacer de lo que creemos justo. Hay dos clases de leyes. Las que el hombre (o científico) “descubre” (que son propias de la naturaleza) y las que el “legislador” inventa para “regular la vida social”. Las primeras no deben ser violadas, so pena de sufrir graves consecuencias. La ley de gravedad, por ejemplo. Las segundas se imponen por la fuerza. Y así lo dice el artículo 1 del Código Civil. “La ley es la declaración de la voluntad soberana que, manifestada en la forma prescrita por la Constitución, manda, prohíbe o permite”.
                   
A las primeras se las califica como las leyes naturales (derecho natural) y a las segundas derivan del arbitrio del poder. Es decir son arbitrarias. Este enfoque determina las dos grandes corrientes del pensamiento jurídico, El “derecho natural” versus el “derecho formal”.
                   
El “legislador” debe tener claro que no todo lo que a él se le ocurra o le sugieran debe ser convertido en “ley”. Un viejo proverbio alemán dice que “cuantas más leyes, menos justicia”. Y Cornelio Tácito (a/C. 55 -120), historiador, senador, cónsul y gobernador del imperio romano afirmó que “Cuanto más numerosas son sus leyes, más corrupto es el Estado”.
                   
El gran dilema político consiste en: a) legislar para establecer normas generales, abstractas de conducta social e individual; o b) “leyes” (mandatos) para conseguir resultados específicos de bienestar material y/o satisfacer intereses particulares o de grupos, sean de mayoría o de minoría. El concepto de “soberanía” da soporte al arbitrio legislativo. La “voluntad soberana” (particular) del legislador se ha convertido en el artificio para que la “norma suprema”, esto es, la Constitución, no cumpla su objetivo fundamental que es proteger los derechos del hombre versus los poderes gubernamentales.
                   
La monarquía absoluta y la omnipotencia del poder dieron, por oposición, paso a la democracia y a la República. De allí que el “constitucionalismo” es la vigencia del Estado de derecho.
                   
Pero el “arbitrio legislativo” y la voluntad soberana dieron al autoritarismo dictatorial del nacionalsocialismo (Hitler) un concepto de “Estado de derecho” diferente que “justificó” las barbaries juzgadas en Núremberg y la violación de los derechos a la vida, la libertad y la propiedad.
                   
Es el imperio del autoritarismo legalizado. Es el “Estado Legal” contrario al “Estado de derecho”, que no es todo lo que se le ocurra al legislador, sino el respeto a los derechos fundamentales, contra el poder de los funcionarios y gobernantes (mandatarios) del Estado.
                   
Las normas de la Constitución no son reglas de conducta. Son reglas para organizar al Gobierno y, fundamentalmente, proteger los derechos humanos contra los abusos del poder.
                   
Error garrafal es creer que todo lo que emana del legislador debe acatarse como “Ley”, incluso los arbitrios y abusos legislativos. Es lo que los gestores del constitucionalismo denominaron “gobierno arbitrario”. Una “Constitución” implica y explica la “libertad” del individuo y no una licencia para que la mayoría actúe arbitrariamente como le plazca. Por esa línea, nada raro que al legislador se le ocurra que el Estado reparta, por ley o mandato, los atributos de los campeones mundiales o las virtudes de Beethoven.

06/14/2008

Un mensaje de vida

Publicado por Alex Anazco

¿Cómo romper barreras que parecen imposibles? Hay una historia de la vida real con un mensaje aleccionador. El mensaje que recibí en mi correo electrónico a continuación:

Continuar leyendo "Un mensaje de vida" »




  • Ingrese su dirección de correo electrónico:

    Delivered by FeedBurner






Archivos

Frases Interesantes

  • Art. #3 Constitución de la Provincia Libre de Guayaquil
    El comercio será libre, por mar y tierra, con todos los pueblos que no se opongan a la forma libre de nuestro gobierno. (11 de Noviembre de 1820)
  • José Joaquín Olmedo
    “¿Hasta cuándo no entenderemos que solo sin reglamentos, sin trabas, sin privilegios particulares pueden prosperar la industria, la agricultura y todo lo que es comercial, abandonando todo el cuidado de su fomento al interés de los propietarios?” (Poesía-prosa, El discurso en las Cortes de Cádiz sobre la abolición de las mitas).

Enlaces con RSS

Powered by TypePad